Guerra de grafitis en La Paz



Las paredes hablan dicen. Las garitas de colectivos del sur de la Ciudad reflejan el descontento con el Intendente y el Presidente de la Nación. Ayer la Unidad Básica Eva Perón, sufrió el ataque de alguien que no encontró mejor manera que pintar la fachada del local partidario del PJ para seguir aumentando la grieta.


En La Paz, todavía no se escucha el cantito que dicen fue hit del verano "MMLPQTP", más allá de algún asado con amigos, pero todavía no en espectáculos públicos. En vez de esa expresión de descontento popular, hace meses que las paredes de algunas plazas y garitas de colectivos, son el canal de comunicación que encontraron algunos para hacerse escuchar, ante el cerco mediático de los grandes medios de comunicación.

A pocos días del extraño discurso del presidente Macri donde hablaba del crecimiento invisible y demás, se dio lugar al inicio de sesiones en el HCD local a cargo del intendente Bruno Sarubi, que por unos 40 minutos, ante una veintena de personas, habló de consenso entre el Gobierno, las intituciones y la ciudadanía.

Esa misma noche, algún o algunos, se dieron cita en la Unidad Básica Eva Perón, en pleno centro de la Ciudad y pintaron un grafiti muy confuso.

Al otro día, los militantes peronistas que vieron lo que había pasado con la histórica fachada, taparon el complejo mensaje con pintura blanca.

Algunos jóvenes peronistas están muy enojados con lo sucedido y escribieron a este medio para presentar su repudio y dijeron: fue un acto tan cobarde. Además expresaron que a otros partidos políticos no les gustaría ser escrachados así y afirmaron que la pared blanca y roja de calle Brown, tardarían uno o dos años en volver a pintarla, porque se toman su tiempo, de igual manera que cuando gobiernan, afirmaron.

Más allá de las humoradas o las críticas en las paredes, el clima de descontento se siente en todos los barrios de la Ciudad. Los aumentos desmedidos de los servicios y la falta de trabajo, hacen un caldo de cultivo que solo contiene bronca e impotencia.

La falta de madurez política o de tacto, pueden desencadenar hechos lamentables. Más en este contexto con tanta violencia institucional y social.

Aquellos que se llaman conductores, dirigentes, líderes o como quieran llamarse o definirse, deberían poner paños frios a una escalada de acciones torpes que en algún momento puede explotar y todos están expuestos a ser víctimas.