CASO GISELA LÓPEZ: LA ÚLTIMA ESPERANZA



La madre de la joven de Santa Elena recorrió los comercios e instituciones pegando la imagen que lanzo el Ministerio de Seguridad de la Nación con una recompensa, dirigida a quienes colaboren en la causa que investiga el crimen de Gisela López, cuyo cuerpo fue hallado en mayo de 2016 en Santa Elena, un mes después de su desaparición. Donde el Ministerio ofrece $500.000 a quienes “brinden datos útiles que sirvan para dar con el autor o los autores del hecho”, dice la Resolución 123/2018.


Gisela murió a los 18 años “por asfixia por compresión de cuello y estrangulamiento mixto, luego de ser agredida física y sexualmente”, señala la resolución que se publicada en la página web de Nación.

Gisela López tenía 19 años cuando desapareció en abril de 2017 cuando volvía de cursar sus estudios en la escuela Secundaria de Jóvenes y Adultos Nº 5 Padre Fidel Alberto Olivera. Luego de 18 días de búsqueda, su cuerpo sin vida, con signos de haber sido violada y golpeada, apareció a pocos metros de su domicilio.

Por el hecho, que entonces generó una enorme conmoción a nivel nacional, se detuvo a un padre y un hijo, además de una pareja, como principales sospechosos de haber cometido el crimen y participar de la posterior trama de encubrimiento. No obstante, los cuatro resultaron absueltos en un polémico fallo de primera instancia, que fue apelado por la familia de la joven y mañana se desarrollará la audiencia en el Tribunal de Casación de Paraná, en la que se apuntará a revertir este proceso judicial y que los responsables sean condenados.
Tras el recurso que se presentó ante la sentencia, emitida en mayo de 2017, se aguarda por el resultado de la apelación formulada por el fiscal de La Paz, Santiago Alfieri, en la que se apunta a revertir la situación y que los acusados Mario y Elvio Saucedo, Matías Vega y Rocío Altamirano sean sometidos a un nuevo proceso judicial.

“Queremos que se haga justicia, que el crimen de Gisela no quede impune, porque si resolvieron absolver a estos sospechosos, donde están los asesinos”, señaló Gabriel López, hermano de la víctima, quien junto a su madre Gabriela Monzón, esperan que “esta vez no nos vuelvan a defraudar”.

La joven fue hallada asesinada en “El Bajo” cerca del Barrio Nuestra Señora de Guadalupe -120 viviendas-, a menos de dos cuadras de su casa, en la jornada del 10 de mayo de 2016, tras 18 días de búsqueda, ya que en la noche del 22 de abril desapareció cuando volvía de la escuela.-


Por Nicolás Omar Rios