La Paz: la burocracia del Municipio y Nación no entendieron nunca la emergencia social. Aviso con tiempo



Ya se ha dicho mucho acerca de las primeras 100 viviendas de un plan de 300 que prometieron Macri y Sarubi en la ciudad de La Paz y hasta aquí no han cumplido en terminar la primera mitad de esas 100 que comenzaron el año pasado. Mientras tanto, 20 familias en extrema vulnerabilidad ya no aguantan más. Estuvieron más de un año hacinados en un improvisado centro de evacuados y ahora ya van a cumplir un años más en precarias casillas de madera.


Agotados por la desidia estatal han tomado la decisión de resistir hasta finales de abril, si el municipio no tiene la capacidad de cumplir con estas primeras cien viviendas, las familias tomarán el predio y no solo las habitarán ante la situación extrema en la que vienen subsistiendo, sino que harán todo lo posible para terminar la obra ellos mismos.

Uno de los damnificados publicó en redes sociales: “Hemos llegado a un acuerdo con los vecinos que si no siguen las casas para fines de abril no siguen las obras de las casas las tomaremos usurparemos así como están”

Con rumores que aseguran la existencia de graves inconvenientes entre la cuestionada Cooperativa que se adjudicó la obra y sus obreros, como así también la preocupación del ejecutivo municipal por posibles acciones legales que afrontar y sumado a la lentitud de Nación para agilizar los desembolsos teniendo en cuenta que se trata de una emergencia social declarada luego de las inundaciones del 4 de abril de 2016.

Un agravante es la comunicación institucional de lo que realmente sucede alrededor de este plan de obra, no existe la suficiente claridad, ni para la población en general, ni para los futuros beneficiarios en particular.

La ejecución de obra en este primer grupo habitacional continúa detenida, pero la desesperación de la gente afectada late constantemente y está llegando a un límite absolutamente atendible, en términos de evaluar pro todo lo que han atravesado. Desde la pérdida completa de sus pertenencias, hasta la estigmatización de un sector de la población que rechazó la presencia de esas familias en la zona sur, pasando por voladura de techos en las últimas tormentas fuertes que se registraron en la ciudad. Todo esto solo es parte de una situación de vida a la que muchos que forman parte del Estrado, no podrían resistir un solo día.

Fuente: política con vos