La Paz: todo queda en familia, ¿en la familia del intendente?



Se comienzan a destapar ollas que resultan impensadas para algunos y para otros solo representan los primeros pasos a investigaciones mucho más complejas hacia el municipio de La Paz y los acuerdos ocultos entre familiares del intendente proveedores que vienen haciendo un negocio al que le quieren poner fecha de vencimiento.


Justamente de fechas y de vencimientos se trata la cuestión que nos convoca. Resulta que, familiares directos del intendente Bruno Sarubi, miembros de una familia de comerciantes y empresarios conocida en la ciudad de La Paz, se ha visto beneficiada monopolizando la proveeduría al Estado local, ya sea en materiales de construcción como en productos de limpieza y alimenticios, facturando millones de pesos por años a la comuna.

Aseguran que nunca el ejecutivo municipal tuvo tantas libertades para planificar y ejecutar operaciones de compra. En otras gestiones, los constantes pedidos de informes por parte de un par de concejales opositores, entre los que se encontraba el actual intendente Sarubi, se tornaban tediosos y representaban continuas denuncias, mayormente mediáticas, de las que se valía ese par de ediles para hacer temblar el gobierno municipal del FpV.

En la actualidad y sin inconvenientes en el camino, algunos mentideros aseguran que, funcionarios del ejecutivo están de los dos lados del mostrador. Existe un polémico secretario que abastece al Estado. ¿Es esto compatible?

Otro rumor que tiene mucho más fuerza que otros, asegura que uno de los inspectores municipal de la Dirección de Bromatología, encontró en un reconocido Supermercado céntrico, productos con la fecha borrada y parece que no lo dejaron hacer absolutamente nada. Está bien aclarar que esa empresa es propiedad de familiares directos del intendente de Cambiemos.

Testimonio

“Cuando uno se entera de que pueden estar sucediendo estas cosas tiene bien claro que pueden ser verdad. Cuando trabajaba yo ahí (supermercado), me mandaban a borrar las fechas vencidas con algodón y alcohol a los producto que compran como mayorista porque los que compran a otros vendedores lo devuelven”.

El negocio de querer ser los únicos

En los últimos días tomó fuerza una denuncia mediática en la que aseguran la existencia de una estrategia de negocios entre empresas familiares y municipio. El modus operandi tiene como factor de acción a inspectores municipales que son enviados insistentemente a distintas distribuidoras de distintos productos alimenticios. Se llegaron a ver fajas de clausuras que tuvieron que ser retiradas rápidamente. “Utilizar al Estado como factor de persecución es algo que nos hace muy mal y habría que denunciarlo porque los concejales no hacen nada y eso que su principal función es controlar al ejecutivo”, dijo un conocido distribuidor que también tiene una teoría propia. “Cada día que uno deja de trabajar por una clausura, es ganancia para dos o tres grandes supermercados que se encargan de reemplazar rápidamente nuestro trabajo”.

Tarea pendiente

No se ha conocido aún en lo que va de la gestión actual, ningún informe por memorizado de empresas proveedoras del Municipio. La tarea de contralor que habilita al accionar de los concejales de la oposición, prácticamente es nula o bien, no se la están comunicando a la sociedad.

Campo fértil para cometer cualquier tipo de abusos. Por parte de la sociedad tampoco existen organizaciones en representación civil para exigir mayor transparencia en estos procesos. Siendo todo tan sencillo. Solo basta con exigir una listados de proveedores (información pública) y evaluar quiénes son los mayores beneficiados con las compras que se realizan con dineros de todos los paceños.

Habría que preguntarse entonces, si es verdad que “todo queda en familia, en la familia del intendente”. Llámense amigos, tíos, primos, funcionarios, correligionarios, etc.

Fuente: política con vos