Cambió La Paz: ahora hay otras imágenes… que duelen



Si bien la ciudad de La Paz viene arrastrando una serie de problemas troncales ligados a los fuertes tarifazos del gobierno nacional y el enfriamiento de la economía, por lo menos en lo que hace al consumo interno; comienzan a verse escenarios de pobreza extrema, los que se agudizan a medida que pasan los días sin respuestas por parte del gobierno municipal que hasta hoy no implemente acciones de impacto social directo para revertilos.


La sociedad viene evidenciando una sumatoria de fracasos por parte del municipio que está en manos de la Alianza Cambiemos. Esos desaciertos van de la mano de intereses personal, familiares y políticos de quienes conforman el gabinete ejecutivo. Tal vez sea en esos dos puntos: la falta de respuestas a los pequeños y grandes problemas de la ciudad o las evidentes ambiciones de los gobernantes, lo que justifica la gran caída de la imagen del gobierno municipal en esta localidad.

Los números que conocen la Nación, los referentes provinciales de Cambiemos y el propio intendente son bien claros. Todo cambió a partir de diciembre del año pasado y se complicó aún más en el último cuatrimestre. Por el viento de cola, Macri arrastra a los propios, pero en el caso particular de Entre Ríos, también influyen los escándalos ligados al narcotráfico del dirigente de Cambiemos, Sergio Varisco. Esto echó por tierra una supuesta moral impoluta ligada a la sanas costumbres que venían a proponer los paladines de la república dentro del Frente Cambiemos, alejado de aquellos supuestos de campaña que rezaban “se robaron todo”, haciendo alusión al Kirchnerismo.

La caída libre de la imagen de Mauricio Macri está en la misma sintonía que demuestran los números en La Paz con el gobierno municipal. Los costos de pegarse demasiado a la figura del presidente, lo coloca al intendente paceño en la incómoda situación de un anunciador serial, pocas respuestas y grandes promesas incumplidas. Claro está que en La Paz, también las operaciones mediáticas son la única vía de escape para desviar la atención de la gente y el municipio viene poniendo mucho dinero (con distintas artimañas y no solo como pautados oficiales), en esa política.

Pero como siempre sucede y al decir de un viejo general visionario: “la única verdad es la realidad”; La Paz comienza a mostrar su peor y más triste imagen. La periferia está plagada de historias dramáticas de familias enteras que no tienen ni para comer. En las carnicerías de los barrios, como nos contaba una vecina de Puerto Márquez, solo se agota la bandeja que exhibe alitas de pollo. El frío propone solo chillido y dolor de panza en gurises mal nutridos. La mano más firme, esa que sabe muy bien priorizar el bien colectivo ante cualquier ambición o interés individual, se fortalece y se toma de otras para que la red no se siga destruyendo, aunque el plan del gobierno solo conozca esa dirección, la del desmembramiento del tejido social. Vuelve el trueque, desde 2001 que no sucedía algo así en La Paz. En el mientras tanto, la esperanza de un Cambio de rumbo y el resentimiento que tensa con esa confirmación diaria; “no va a venir”.

Las redes sociales abren ventanas a las que muy pocas veces se asoman los funcionarios del municipio. La agenda sigue demostrando que la ruta tomada es otra. Ellos (los funcionarios), discuten cómo se reparten tajaditas de poder mientras el laburante, la familia, los pequeños comerciantes, los más pobres de la Patria, permanecen estancados y cada día más presionados: o se come o se pagan impuestos, o aguantamos o cerramos, o padecemos o nos endeudamos, o esperamos o accionamos, o callamos o denunciamos, etc., tec.

Los grandes reclamos de esta época en La Paz son: “las calles de mi barrio son un desastre”, “se nos corta el agua como nunca”, “el agua que tomamos está saliendo con color y olor”, “no me levantaron la basura”, “veo muy sucia y abandonada la ciudad”, “por qué no se trabaja en mayor seguridad para nuestros jóvenes”, “no nos han cumplido con las viviendas que nos prometieron hace dos años atrás”, “seguimos esperando que se cumpla con la promesa de arreglar el colector”, “no pudo entrar la ambulancia por la calle rota”, “no entra ni un patrullero ni un remis ni la ambulancia en mi barrio pro el abandono de la calles”, “hay un vecino en sillas de rueda que hace más de dos meses no sale de su casa porque tiene rota la vereda y la calle”, “pasó la máquina y en vez de arreglar nos rompió más la calle y nos cortó caños de agua”, “no hay trabajo y a mi hijo le sacaron el Progresar”, “no están sumando a jóvenes a los comercios como antes”, “la ciudad está a oscuras totalmente”, “fui a pedir una ayuda porque tengo hijos, no tengo trabajo, perdí todo con la inundación y no me dan nada”, “fui a pedir que me dieran una ayuda porque no tengo ni para comer y me dieron lavandina”, “cuando llueve se nos moja todo y no podemos salir del barrio y para tener una ayuda desde el municipio no piden que nosotros vayamos hasta allá…no podemos”, “somos del Sin Ley y quedamos aislados cuando llueve”, “somos de Milagrosa Norte y quedamos aislados cuando llueve”, “somos de la Feria y quedamos aislados cuando llueve”, “soy de Barrio Estación y la calle que arreglaron ya se rompió”, “la plazoleta es oscura como la boca de lobo y es un lugar donde están los chicos antes de ingresar al colegio, es un peligro para ellos”, “no hacen ningún tipo de control a la salida del boliche”, “es ilegal que funcione ese boliche en medio de un barrio, el intendente prometió hacer cumplir las ordenanzas que él mismo denunció que no cumplían antes, pero sistemáticamente las viola”, “todavía esperamos que el intendente recupere la figura de Contratado ya que somos subsidiados los trabajadores del municipio y esa fue una ordenanza que él votó en contra cuando era concejal y ahora que es intendente la sigue implementando, nos mintió”, “Estamos esperando transparencia y en dos años descubrimos más mentiras que en diez años del gobierno anterior”, “esto es lo mismo o peor que lo anterior, pero nunca podríamos llamarlo un Cambio”, “nunca quedó claro la renuncia de los 10 funcionarios que se fueron del municipio, en todos los casos existieron más de una versión”, “por qué mintió el intendente y no le dijo a la sociedad que su primo renunciaba porque ya tenía otro cargo asegurado”, “por qué hablan mucho más de cargos y ambiciones políticas tanto el intendente como la diputada de Cambiemos antes que resolver los problemas de la gente”, “por qué no hay una sola campaña de concientización ciudadana en las radios locales”, “los empleados de recolección y los de Obras Sanitarias no cuentan con los elementos de seguridad y vestimenta necesaria”, “tengo el pasto que tapa la cuadra entera, cuándo van a mandar a desmalezar”, "nunca los contratados municipales cobramos tan mal, ellos dicen que se aumentó mucho más que las gestiones anteriores pero hoy no nos alcanza para nada, no se relaciona con la suba de los precios"…

Mientras estos son, en resumen, solo algunos de los reclamos que se escuchan diariamente en la ciudad de La Paz, se especula con reelección y se confía en las operaciones mediáticas para lograrlo. El intendente paceño abrazado a Varisco, hace un par de meses atrás en un encuentro que propuso en La Paz dijo: "vamos a trabajar para que el próximo gobernador sea un hombre de Cambiemos".-

También, mientras la realidad de extrema necesidad sigue transitando por un carril totalmente distinto al que plantea el ejecutivo municipal que está más preocupado por obras estéticas en el casco urbano, en las redes sociales la gente ha comenzado a mostrar imágenes que duelen mucho más.

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“ES LAMENTABLE…LLENDO A LLEVAR A MI NENE A PRÁCTICA Y NOS ENCONTRAMOS CON ESTO…ESTA SEÑORA REVOLVIENDO LA BASURA PARA VER QUE ENCUENTRA…ESTO ES EN LA PAZ ENTRE IROS...LA IMAGEN HABLA POR SÍ SOLA…ASÍ ESTÁ EN GRAN PARTE DEL PAÍS..ESTAMOS VOLVIENDO SEÑORES…”

Fuente: Política con vos