Tarifazo: liberadas, las naftas no paran de subir



Advierten que los combustibles seguirán en alza. En Entre Ríos hubo diferencias de hasta 3 pesos por litro entre Paraná y otras ciudades. Llenar el tanque cuesta más de $1200.


El precio de las naftas quedó "liberado" en octubre, pero luego, ante cada posible incremento hubo negociaciones entre el Gobierno y las petroleras. Ahora, tras los nuevos anuncios de Energía de la Nación, otra vez es el mercado el que regula los precios, así dijeron y esto no es otra cosa que dejarlo a merced del pequeño manojo de compañías. De esta manera se registran aumentos en las distintas estaciones y tipos de combustibles. Incluso hay diferencias de precios hacia el interior de una misma provincia y entre vecinas. Desde Entre Ríos advierten una migración de los consumidores a las presentaciones más económicas. La vuelta al perro de los fines de semana es cada vez más inaccesible.

"Lo que vemos es por lo que relevamos desde la Cámara en Entre Ríos y es que hay todos precios distintos, se han movido y subido en diferentes partes del país de distintas maneras. Ni si quiera se puede contabilizar por provincia", dijo Mario Amado, presidente de la Cámara de Estaciones de Combustibles y Anexos de Entre Ríos (Cecaer).

Lo cierto es que la nafta en octubre, cuando se liberaron los precios por primera vez, costaba un promedio de 22 pesos. Al momento, aumentó por lo menos entre ocho y nueve veces según la firma. Hasta ayer, la nafta súper está en 31,30 pesos (30,98 costaba la semana pasada), es decir que en menos de un año ya subió más del 42%. En los últimos días se volvieron a registrar subas. La nafta infinia costaba 36,64 pesos en la capital provincial (36,28 pesos costaba el viernes), el diesel 26,58 (26,32) y la infinia diesel 31,86 pesos (31,65).

Se conoció que en ciudades de Corrientes se vende el litro de nafta premium a 43,50 pesos por litro, cuando en Buenos Aires todavía no superan la barrera de los 30.

Fue el ministro de Energía, Javier Iguacel, quien aseguró recientemente que el mercado de los combustibles en el país está totalmente liberado, por lo que cada petrolera pondrá el precio que desee en sus surtidores. De todos modos, y a juzgar por la historia, siempre que un precio subió no volvió a bajar. Se sabe que un solo aumento en los combustibles repercute de manera directa en los precios de todo lo que sea transportado, y por lo tanto en los alimentos y en determinados servicios, por lo que también todas estas subas, las pasadas y las que están por venir, provocarán mayor inflación.